martes, 25 de octubre de 2011

CLASES DE PROBLEMATICAS QUE SUFREN ALGUNAS INSTITUCIONES

MALTRATO INFANTIL
Abuso Físico Y Psicológico
El maltrato infantil ocurre frecuentemente al interior de la familia y enmarcado en un proceso de violencia intrafamiliar, con serias repercusiones, sobre todo en el ambiente social y escolar de los niños y niñas, por esta razón existe una gran preocupación de las entidades educativas.
Estos niños y niñas que se desarrollan en un ambiente de miedo y aprendiendo que la violencia física y psicológica es la única estrategia para suplir sus necesidades y hacer valer sus derechos.
En las instituciones educativa es  signo de alerta, algunas situaciones o manifestaciones  como : ojos morado, Fracturas óseas inexplicables o inusuales,  marcas de contusiones o hematomas con forma de manos, dedos u objetos (como un cinturón), hematomas o contusiones en áreas donde las actividades normales de la infancia no ocasionarían este tipo de lesiones, marcas de quemaduras, marcas circulares alrededor de las muñecas o tobillos (que indiquen torsión o ataduras), marcas de mordeduras humanas, marcas de látigos, son algunas  de las evidencias que los docentes han visto en algunos estudiantes. 
También se refiere otros signos de alarma en relación con su comportamiento. Niños que tienen inexplicables dificultades en la escuela para atender en clase, trastornos en la alimentación, que llevan a pérdida de peso o aumento de peso 4 deficiente, niños y niñas con baja autoestima, depresión y ansiedad, comportamiento rebelde, hiperactividad, entre otras


Por lo anterior tenemos que es un problema de dimensión e interés comunitario la sociedad en su conjunto debe buscar las soluciones pero; cuando un particular alimenta fundadas sospechas de que un niño o niña está sufriendo malos tratos debe actuar con responsabilidad ética y con la máxima prudencia. Lo primero es poner el caso en manos de los Servicios Sociales, que determinarán cómo se aborda la situación desde el aspecto legal, psicológico, familiar, escolar y contando con la colaboración de las instituciones especializadas en atención a menores. Si las intervenciones públicas tardan en actuar, no lo hagamos nosotros directamente ante el niño ni ante la familia. Y mucho menos aún, convirtamos estos hechos en objeto del cotilleo y morbo de la vecindad. La discreción y el sentido común son, en este caso, un deber moral y favorecen la solución de estas situaciones. Pensemos también en la imagen y honorabilidad de los supuestos maltratadores. Un exceso de celo puede ser perjudicial. Si los servicios sociales no atienden nuestra demanda, podemos insistir ante la institución correspondiente. De persistir la demora, tenemos el deber cívico de denunciar el hecho ante las autoridades, especialmente cuando la violencia que sufre el niño es manifiesta y reiterada. Corresponde a los servicios públicos de atención a la infancia abordar las situaciones de maltrato infantil, pero todos somos responsables de favorecer las condiciones sociales para que los derechos de los niños sean respetados

Abuso Sexual
Aunque no es el más conocido, la negligencia es el tipo de maltrato más frecuente. Se refiere a la falta de responsabilidad de los padres o encargados del cuidado de los niños y niñas ante las necesidades básicas como el afecto, alimentación, salud, educación, vestimenta y/o higiene. Existen situaciones que se dan regularmente y son consideradas como maltrato por negligencia como por ejemplo: No alimentar al niño adecuadamente. Dejarlos solos en casa o en compañía con otro menor de edad que no tiene madurez para cuidarlo. Dejar objetos (armas, cuchillos, tijeras, velas encendidas, cocinas prendidas, etc) y sustancias peligrosas (lejía, ácido muriático, kerosene, entre otros) al alcance de ellos. Falta de aseo personal. No llevarlos a su control médico, de vacunación y demás servicios de salud. No matricularlos en la escuela. Falta de apoyo en sus tareas escolares. No acudir frecuentemente a las citas o reuniones de la escuela. Permitir que el niño o adolescente consuma alcohol o drogas.
Se podría pensar que estas situaciones afectan únicamente a familias con dificultades económicas. Sin embargo, están presentes también, en familias sin estas preocupaciones. En ambos casos se deja de lado las necesidades físicas, psicológicas y sociales de los niños y niñas. Se les niega el cariño y afecto, la seguridad de un hogar y la posibilidad de desarrollarse plenamente. Algunas consecuencias producto del maltrato por negligencia son:  Desnutrición, anemias, enfermedades infecto contagiosas, retraso en el desarrollo psicomotor y/o problemas de aprendizaje, estas dos últimas son de gran importancia dentro de las instituciones educativas ya que esto dificulta el proceso normal de los niños y niñas  que se encuentran dentro de una institución educativa.


SUSTANCIAS PSICOACTIVAS 
Podemos considerar como droga toda sustancia que, cuando la consumimos, produce cambios en nuestra forma de percibir, en lo que sentimos o en la forma en que nos comportamos, y que, si es consumida repetidamente, puede producir dependencia.
Muchas drogas tienen aplicaciones en el campo de la medicina, de forma que, cuando se utilizan por indicación del médico, son benéficas para nuestra salud. También hay otras sustancias que, si se consumen en cantidades muy pequeñas, no tienen por qué producir problemas. En estos casos, podemos hablar de uso de drogas, es decir, de consumo de drogas sin que aparezcan las consecuencias negativas que pueden producir. Sin embargo, hay otras sustancias (por ejemplo, la cocaína) en las que es muy difícil el consumo sin que se den consecuencias negativas. Por ello, en estos casos, cualquier uso puede calificarse como abuso de drogas.
Cuando se consumen algunas drogas, el organismo se adapta progresivamente a ellas de manera que, para sentir los mismos efectos, es necesario aumentar la cantidad de sustancia que se consume. En estos casos, decimos que una persona ha desarrollado tolerancia a esa droga
Entonces tenemos que la drogadicción es un fenómeno complejo el cual se encuentra en nuestro entorno,  pero principalmente en las instituciones educativas, por los que se requiere ser abordada, con el fin de lograr la comprensión de  las diferentes consecuencias de su consumo.
El consumo de droga ha llegado a ser, en las instituciones educativas una problemática que se presenta principalmente en los jóvenes, generando una gran preocupación para las directrices de la institución.
 Este fenómeno tiene causas de tipo psicológico, social y cultural. Entre los factores que inciden en este problema podemos enumerar la fácil adquisición de la droga, la influencia de los medios publicitarios, la desintegración familiar, la falta de comunicación entre los miembros de la familia, la ausencia de guías adecuadas para la formación del adolescente, la carencia de afecto y las características de personalidad, entre otras.
Las características anteriormente mencionadas tienen como consecuencia que estos adolescentes e incluso niños  busquen una salida en la droga, dejando como resultado el abandono del estudio,  accidentes, agresividad, robos, etc. Por lo tanto es necesario que las instituciones educativas realicen actividades  preventivas con el apoyo de toda la comunidad, frente a las consecuencias del consumo de estas sustancias.

PROBLEMAS DE APRENDIZAJE

El concepto de Necesidades Educativas Especiales se refiere a niños y niñas que presentan dificultades mayores que el resto del grupo, para acceder a los aprendizajes que les corresponden por edad, o porque presentan desfases con relación al plan de estudio, servicio de apoyos especiales, adecuaciones en el contexto educativo o en la organización del aula.
Las Necesidades Educativas Especiales (NEE) pueden derivarse de factores relacionados con el desarrollo de las dimensiones del desarrollo humano tales como: factores cognitivos, físicos, sensoriales, de la comunicación, emocionales y psico-sociales.
La instituciones  busca y ofrece constantemente estrategias pedagógicas de acuerdo a los diferentes niveles, para que los estudiantes alcancen logros, adquieran independencia, autonomía, seguridad y autoestima como:
Potencializar habilidades que favorezcan los estados de productividad. Implementar planes de intervención artística y terapéutica. Promover principios de respeto a la diferencia que la valoren como una posibilidad de aprendizaje social.

Desde aquí darse el proceso de inclusión al sistema educativo en la medida en que la Institución Escolar y la sociedad dejen de ver la discapacidad como algo individual, centrado en el déficit o carencia. La educación especial ha de convertirse en una parte integrante del sistema educativo general, centrando su interés en las necesidades o requerimientos que presentan los estudiantes, la familia, la escuela y la comunidad, para que los primeros alcancen el conocimiento y la plena inclusión en su medio, con equidad. Más allá de cambiar el término “DISCAPACIDAD” por “NEE” (Necesidades Educativas Especiales), es abordar con acciones firmes en esta última realidad.
 al favorecer la igualdad de oportunidades para todos los niños, proporcionado una educación más personalizada, con la participación activa y preactiva de la familia y el colectivo, fomentando el respeto, la solidaridad y cooperación entre los integrantes de los respectivos núcleos comunitarios.


Aún dentro de un Centro Especializado, es posible una educación común e individualización mediante acciones y recursos diversos, comprendiendo que los fines educativos son los mismos para todos los niños. Los principios de la Educación especial Inclusiva desplazan la supuesta homogeneidad de los seres humanos para llegar a la heterogeneidad del educando y elimina la igualdad, para aceptar la diversidad, que permita un trato con equidad de todos los niños, con respeto a las características y necesidades individuales.

¿QUE SE ESTA PRESENTANDO HOY EN DIA EN LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS?


El acoso escolar (también conocido como hostigamiento escolar, matonaje escolar, matoneo escolar o por su término inglés bullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia (12-14 años), siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas.

El acoso escolar es una forma característica y extrema de violencia escolar.

El acoso escolar es una especie de tortura, metódica y sistemática, en la que el agresor sume a la víctima, a menudo con el silencio, la indiferencia o la complicidad de otros compañeros.1

Este tipo de violencia escolar se caracteriza, por tanto, por una reiteración encaminada a conseguir la intimidación de la víctima, implicando un abuso de poder en tanto que es ejercida por un agresor más fuerte (ya sea esta fortaleza real o percibida subjetivamente) que aquella. El sujeto maltratado queda, así, expuesto física y emocionalmente ante el sujeto maltratador, generándose como consecuencia una serie de secuelas psicológicas (aunque estas no formen parte del diagnóstico); es común que el acosado viva aterrorizado con la idea de asistir a la escuela y que se muestre muy nervioso, triste y solitario en su vida cotidiana. En algunos casos, la dureza de la situación puede acarrear pensamientos sobre el suicidio e incluso su materialización, consecuencias propias del hostigamiento hacia las personas sin limitación de edad.

¿QUE TIPOS DE ACOSO ESCOLAR O BULLYING EXISTEN?
  1. Bloqueo social (29,3%)
  2. Hostigamiento (20,9%)
  3. Manipulación (19,9%)
  4. Coacciones (17,4%)
  5. Exclusión social (16,0%)
  6. Intimidación (14,2%)
  7. Agresiones (13,0%)
  8. Amenazas (9,1%)
BLOQUEO SOCIAL
Agrupa las acciones de acoso escolar que buscan bloquear socialmente a la víctima. Todas ellas buscan el aislamiento social y su marginación impuesta por estas conductas de bloqueo.
Son ejemplos las prohibiciones de jugar en un grupo, de hablar o comunicar con otros, o de que nadie hable o se relacione con él, pues son indicadores que apuntan un intento por parte de otros de quebrar lared social de apoyos del niño.
Se incluye dentro de este grupo de acciones el meterse con la víctima para hacerle llorar. Esta conducta busca presentar al niño socialmente, entre el grupo de iguales, como alguien flojo, indigno, débil, indefenso, estúpido, llorica, etc. El hacer llorar al niño desencadena socialmente en su entorno un fenómeno de estigmatización secundaria conocido como mecanismo de chivo expiatorio. De todas las modalidades de acoso escolar es la más difícil de combatir en la medida que es una actuación muy frecuentemente invisible y que no deja huella. El propio niño no identifica más que el hecho de que nadie le habla o de que nadie quiere estar con él o de que los demás le excluyen sistemáticamente de los juegos.
HOSTOGAMIENTO
Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que consisten en acciones de hostigamiento y acoso psicológico que manifiestan desprecio, falta de respeto y desconsideración por la dignidad del niño. El desprecio, el odio, la ridiculización, la burla, el menosprecio, los motes, la crueldad, la manifestación gestual del desprecio, la imitación burlesca son los indicadores de esta escala.

MANIPULACION SOCIAL
Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que pretenden distorsionar la imagen social del niño y “envenenar” a otros contra él. Con ellas se trata de presentar una imagen negativa, distorsionada y cargada negativamente de la víctima. Se cargan las tintas contra todo cuanto hace o dice la víctima, o contra todo lo que no ha dicho ni ha hecho. No importa lo que haga, todo es utilizado y sirve para inducir el rechazo de otros. A causa de esta manipulación de la imagen social de la víctima acosada, muchos otros niños se suman al grupo de acoso de manera involuntaria, percibiendo que el acosado merece el acoso que recibe, incurriendo en un mecanismo denominado “error básico de atribución”.
COACCION 
Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que pretenden que la víctima realice acciones contra su voluntad. Mediante estas conductas quienes acosan al niño pretenden ejercer un dominio y un sometimiento total de su voluntad.
El que la víctima haga esas cosas contra su voluntad proporciona a los que fuerzan o tuercen esa voluntad diferentes beneficios, pero sobre todo poder social. Los que acosan son percibidos como poderosos, sobre todo, por los demás que presencian el doblegamiento de la víctima. Con frecuencia las coacciones implican que el niño sea víctima de vejaciones, abusos o conductas sexuales no deseadas que debe silenciar por miedo a las represalias sobre sí o sobre sus hermanos.
EXCLUSION SOCIAL 
Agrupa las conductas de acoso escolar que buscan excluir de la participación al niño acosado. El “tú no”, es el centro de estas conductas con las que el grupo que acosa segrega socialmente al niño. Al ningunearlo, tratarlo como si no existiera, aislarlo, impedir su expresión, impedir su participación en juegos, se produce el vacío social en su entorno.
INTIMIDACION
Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que persiguen amilanar, amedrentar, apocar o consumir emocionalmente al niño mediante una acción intimidatoria. Con ellas quienes acosan buscan inducir el miedo en el niño. Sus indicadores son acciones de intimidación, amenaza, hostigamiento físico intimidatorio, acoso a la salida del centro escolar.
AMENAZA  A LA INTEGRIDAD 
Agrupa las conductas de acoso escolar que buscan amilanar mediante las amenazas contra la integridad física del niño o de su familia, o mediante la extorsión.

¿COMO PREVENIR EL ACOSO ESCOLAR O BULLYING?
Se estima que la intervención simultánea sobre factores individuales, familiares y socioculturales, es la única vía posible de prevención del acoso escolar. La prevención se puede realizar en distintos niveles.
Una prevención primaria sería responsabilidad de los padres (apuesta por una educación democrática y no autoritaria), de la sociedad en conjunto y de los medios de comunicación (en forma de autorregulación respecto de determinados contenidos).
Una prevención secundaria sería las medidas concretas sobre la población de riesgo, esto es, los adolescentes (fundamentalmente, promover un cambio de mentalidad respecto a la necesidad de denuncia de los casos de acoso escolar aunque no sean víctimas de ellos), y sobre la población directamente vinculada a esta, el profesorado (en forma de formación en habilidades adecuadas para la prevención y resolución de conflictos escolares).
Por último, una prevención terciaria serían las medidas de ayuda a los protagonistas de los casos de acoso escolar.

Resolución de conflictos

Pese a que la figura del acoso en general atiende a un concepto de negación del conflicto al tratarse de un maltrato soterrado (incluso para la víctima, pues a ella le declaran la guerra en secreto, nunca abiertamente), tal vez podría hablarse de conflicto para simplificar el acercamiento a la materia. Y es que el conflicto forma parte de la vida y es un motor de progreso, pero en determinadas condiciones puede conducir a la violencia. Para mejorar la convivencia educativa y prevenir la violencia, es preciso enseñar a resolver conflictos de forma constructiva; es decir, pensando, dialogando y negociando. Un posible método de resolución de conflictos se desarrolla en los siguientes pasos:
  • Definir adecuadamente el conflicto.
  • Establecer cuáles son los objetivos y ordenarlos según su importancia.
  • Diseñar las posibles soluciones al conflicto.
  • Elegir la solución que se considere mejor y elaborar un plan para llevarla a cabo.
  • Llevar a la práctica la solución elegida.
  • Valorar los resultados obtenidos y, si no son los deseados, repetir todo el procedimiento para tratar de mejorarlos.
Una buena idea puede ser la de ir escribiendo las distintas fases del proceso, para facilitar su realización. En los programas de prevención de la violencia escolar que se están desarrollando en los últimos tiempos, se incluyen la mediación y la negociación como métodos de resolución de conflictos sin violencia.

AQUI HAY ALGUNAS IMAGENES SOBRE EL ACOSO ESCOLAR O BULLYING






















SIMPLEMENTE DILE NO AL BULLYING 

Algunas problematicas que sufren algunas instituciones educativas

PROBLEMÁTICAS SOCIALES EN LA INSTITUCIÓN
La educación es el proceso de socialización de los individuos. Al educarse, una persona asimila y aprende los conocimientos. La educación también implica una concienciación cultural y conductual, donde las nuevas generaciones adquieren los modos de ser de las generaciones anteriores.
El proceso educativo se materializa en una serie de habilidades y valores, que produces cambios intelectuales emocionales y sociales en el individuo.
En el caso de los niños, la educación busca fomentar el proceso de estructuración del pensamiento y de las formas de expresión. Ayuda en el proceso madurativo sensorio-motor y estimula la integración y la convivencia grupal.
Aunque en ocasiones, este proceso de ve afectado debido a varios factores, entre ellos los problemas psicológicos del niño. ¿Por qué decimos que se ve afectado? Porque para el aprendizaje se debe tener cierto comportamiento y disposición por parte del niño y si alguno de estos dos factores cambia, entonces el resultado CAMBIA.